12 de noviembre de 2011

¿DISIDENCIA O REVOLUCIÓN?'


Me pregunto ¿Y tiene realmente importancia, con cuál de esas dos palabras, nos identificamos? 

Entrar a esa discusión, con todo respeto, creo que no solo es intranscendente, sino que además desvía del esfuerzo mental, personal y colectivo de centrarse en lo medular: Mi país, mi Patria, Costa Rica y mi responsabilidad directa hacia ella.

La Patria Urge ciertamente de un cambio pero de qué tipo y para qué.

Urge construir un nuevo y convergente Acuerdo Social que guíe una Propuesta-país que ilusione, que ponga a soñar y a trabajar hombro con hombro a todo el conglomerado social

Debemos definir si queremos o no una riqueza sustentable, sostenible e inclusiva, para así tener recursos para atacar a la Pobreza y tener todas y todos un mejor nivel de vida o no.

Urge que, cada quien, tome conciencia de su ineludible responsabilidad con el Cambio, primero, personal y después social.

Diagnósticos sobran en lo relativo a lo mal que estamos y a los riesgos que corremos, tal vez, el más grande, por peligroso e inminente, perder totalmente la forma de vida y convivencia social pacífica, esa que nos heredaron nuestros antepasados, no sin antes grandes sacrificios en vidas humanas.

Insisto, con todo respeto, en que esos son los grandes temas a los cuales deberíamos dedicarnos y no tanto, a la semántica y mucho menos a exaltar nuestras diferencias ideológicas, de planteamiento sobre cómo abordar y abordar la problemática que nos preocupa y amenazas por igual a todas y todos.

Lo primero, que debemos tener muy claro, es que el cambio es irremediable, lo único que no cambia es el Cambio. Estamos viviendo los dolores de parto de una nueva Sociedad, una nueva Civilización.

Por lo tanto, debemos decidir si vamos a ser actores y agentes de Cambio de primera línea, involucrándonos directa y personalmente en su proceso o por el contrario nos vamos a decidir por la omisión y el abstencionismo, dejando que sean otras y otros quienes lo ejecuten, con todo lo malo que esto acarraría.
Las y los invito respetuosamente, a que se sumen a quienes ya lo decidieron por ser actores y agentes estudiosos, inteligentes, visionarios, democráticos para forjar una nueva Sociedad donde su signo distintivo sea la Solidaridad entre los seres humanos, sin distinción, ni exclusión alguna; así como, con la con la Madre Naturaleza.