29 de octubre de 2011

Valores y contravalores

Mucha gente afirma con gran vehemencia que la actual crisis que vive la Humanidad, básicamente, tiene sus orígenes en una continua pérdida de valores éticos, morales, religiosos y políticos, así como, en  el muy golpeado concepto de familia.

Desde hace ya algún tiempo, he venido notando como en la Sociedad emergen personajes más por su resonancia amarillista que por sus cualidades especiales como ciudadanos y seres humanos, son identificados como “personajes”, aunque sus pensamientos y forma de vida  representan contravalores.
Creo necesario citar lo que el Diccionario de la Real Academia de la lengua española define como Personaje. Entre uno de sus significados dice que es:

 Persona de distinción, calidad o representación en la vida pública”.

A la luz de la definición anterior, es evidente que la designación de ciertas personas como personajes, tiene una gran y profunda contradicción en sí misma pues no guarda relación alguna con la citada definición.

Las nuevas generaciones, con gran preocupación pienso, que desde ya algún tiempo vienen identificándose con los patrones de vida personajes, ya no solo no actúan correctamente y a favor de los demás integrantes de la sociedad  -tal como lo define el diccionario de la Real Academia de la lengua española- sino que lo hacen en perjuicio de los intereses del país y del resto de la sociedad.

Estamos viviendo un cambio de época, más que en una época de muchos cambios. Nuevas realidades tecnológicas, económicas, financieras, comerciales, sociales y políticas, surgen prácticamente a diario.

Producto de esos vertiginosos cambios, los individuos, a duras penas, los podemos asumir, cuando se nos vienen encima nuevas invenciones con efectos inmediatos en la vida de las personas y de la sociedad.  Esto crea un gran desconcierto en todas y todos los integrantes de la sociedad pues se está consolidando una especie de cultura desechable. Muy poco, para no decir que nada, persiste y este avalancha ha alcanzado también a los valores que la sociedad reconocía, anteriormente, como no negociables pero que ahora han sido relativizados.

Uno los mayores retos que tiene la sociedad humana, es la definición de los nuevos valores y principios que sirvan de norte para sus integrantes. Pero pienso que los contravalores del pasado, no deben convertirse valores válidos por simple reacción al pasado.
                         ORLANDO CASTRO QUESADA

23 de octubre de 2011

LA CHISPA QUE INICIÓ EL 15-M O LA MARCHA DE LOS INDIGNADOS

No somos marionetas en manos de políticos y banqueros»[1]o «Democracia real ¡YA! No somos mercancía en manos de políticos y banqueros»", reza el lema de ese grupo, primero en España y luego como pólvora se ha ido esparciendo como un fuego incontenible de conciencia ciudadana de que ya la Sociedad no puede seguir dejando en las manos de unos pocos de sus integrantes las vidas y haciendas del resto del conglomerado social.

El movimiento comenzó a organizarse tras el establecimiento de centenares de acampadas en las plazas de la mayoría de las ciudades españolas, así como otras creadas por expatriados españoles en ciudades de todo el mundo. 

Entre las bases del Movimiento 15-M están las de ser un movimiento apartidista (sin afiliación a ningún partido ni sindicato), pacífico, horizontal y transparente, es decir, sin estar sujeto a ningún tipo de registro. 

En la actualidad, el movimiento se organiza a través de asambleas populares abiertas celebradas generalmente en plazas o parques y está estructurado en diversas comisiones (Legal, Comunicación, Acción, Actividades, Barrios, Estatal e Internacional, Información, Infraestructuras, Lenguas de Signos) y grupos de trabajo (Cultura, Educación, Política, Economía, Medio Ambiente, Trabajo Social, Feminismos, Ciencia y Tecnología, Diálogo entre Religiones, Migración y Movilidad, Pensamiento). 

La sociedad civil se ha organizado al margen de los cauces establecidos para protestar. Ocurrió el pasado domingo 16 de octubre de 2011 en más de 50 ciudades de toda España, reunió a un grupo heterogéneo, del 'ni ni' a profesionales enfadados, con un frente común: los políticos.

"Fue toda la gente que no estaba en la política y que ahora quiere reincorporarse". 

Fueron convocados por una pequeña asociación, de apenas unos meses de vida, Democracia Real Ya, que aglutina a gentes diversas, pero con un nivel de organización tan eficaz que pudieron sacar a las calles madrileñas un cordón de seguridad de 200 personas para evitar altercados o que tuvieron la visión de utilizar todos los trucos que permite Twitter y FaceBook para mantenerse como uno de los temas de conversación más populares del mundo durante todo el día, bajo la denominación común de 15-M o 15 mayo y Democracia Real Ya. 

En Costa Rica también tuvimos nuestra Marcha de los Indignados, participamos un grupo interesante de ciudadanos, muy claros de que este país urge de un cambio, sin embargo, ese número, estamos seguros, fue una pequeñísima representación de quienes así pensamos. 

Costa Rica, como el resto de los países del mundo, no puede seguir solo en las manos de la clase política, esa que además nos ha y sigue demostrando una absoluta incapacidad para gobernar en favor de las grandes mayorías nacionales, sino que no pocas veces lo ha hecho, fundamentalmente, para favorecer intereses espurios a los sagrados e irrenunciables derechos de la Patria y de todos los costarricenses.

Con respeto, consideración y aprecio a quienes localmente iniciaron este importante movimiento en Costa Rica, les digo que siento que, a lo igual que los hicieron, oportunamente, los indignados españoles, necesitamos tener una Organización y Método, para comunicarnos sistemáticamente entre nosotros pero también con el resto del conglomerado social; se necesita de una estrategia de Comunicación Integral bien estructurada, tal como se organizaron en España, que coadyuve al éxito de las distintas actividades convocadas.

Primero, por lograr un número significativo y creciente de participantes y segundo, por contar una estructura de participación, si bien espontánea, no por eso desordenada. 

Actividades de las diferentes expresiones artísticas se deben incorporar, así como disertaciones alusivas a los temas que le preocupan a toda la ciudadanía.

Hay propuesta de Acampada para el 18 y 18 de diciembre de ese año. Este acto debe superar con creces  y en todos sus aspectos al realizado ahora en octubre. Estoy convencido de que eso es absolutamente posible, todo es cuestión, repito, de organización y método.  

Me pongo personal y profesionalmente a disposición de quienes han iniciado este importante y patriótico esfuerzo por generar ese cambio en Costa Rica. La Patria no puede seguir esperando. mientras que, de miles y miles de compatriotas viven en condiciones infrahumanas, en una sociedad cuyo pueblo, a través de la historia, ha demostrado, ampliamente, tener una inteligencia individual y social para entender que el Estado solo tiene razón de ser, cuando genera un bienestar humano y material, sustentable y sostenible para beneficio de todas y todos sus habitantes.

Quedo en espera de la respuesta de los que han asumido la noble y patriótica tarea de impulsar el Movimiento de los Indignados de Costa Rica y exigir una democracia Real Ya.

17 de octubre de 2011

Grandes problemas y pequeñas soluciones personales para iniciar el cambio de COSTA RICA

Este es uno de los mejores mensajes que me han llegado por correo electrónico, en relación con la inseguridad porque nos hace responsables a cada uno de nosotros de varios de los problemas y hace recaer sobre nosotros una parte de la culpa pero también de la solución. Éste es el camino correcto porque el pensamiento es positivo y activo.
Háganlo circular para crear conciencia.

¿No le gusta el país en el que vive?
¡¡Cámbielo usted mismo!!
Y si no participa.... ¡NO SE QUEJE!!
o busque otro lugar para vivir
¿Encuentra absurdo el robo de camiones de carga, a veces hasta con asesinatos de los camioneros?
Solución: Exija la factura en todas sus compras.
¿Usted encuentra absurdo el desorden causado por los vendedores ambulantes? Solución: Nunca compre nada a ellos. La mayor parte de sus mercaderías son productos robados, falsificados o contrabandeados.

¿Usted encuentra absurdo el enriquecimiento ilícito?
Solución: No lo admire, ni lo practique; repúdielo y no dé mordidas ni pequeñas ni grandes.
¿Usted encuentra absurda la cantidad de mendigos en los semáforos y/o en cada esquina?

Solución: Nunca les dé dinero. Canalice su ayuda solidaria directamente a las instituciones de su confianza. (PERO, SI NO CUMPLE CON LO SEGUNDO, NO SE SIENTA BIEN HACIENDO LO PRIMERO, NO SIRVE PARA JUSTIFICARSE, SEA HONESTO CONSIGO MISMO)


¿Usted encuentra absurdo que las lluvias inunden la ciudad?
Solución: Solamente tire papelitos y basura, EN LOS CANASTOS DE BASURA, barra su banqueta y si construye, no eche la basura en las coladeras...
¿Usted encuentra absurdo que haya revendedores de entradas para espectáculos?
Solución: No les compre, aunque eso signifique perderse el evento. Mejor trate de comprar con oportunidad.

¿Usted encuentra absurdo el tránsito en su ciudad?
Solución: Nunca cierre el paso, respete las normas, estaciónese en los lugares habilitados, no se estacione en doble fila, practique la técnica de paso 'uno por uno'…

¿Usted Considera alarmante el índice de criminalidad en este país?

Solución: invierta en Costa Rica si es empresario; trabaje con calidad si es empleado y ambos paguen sus impuestos. No sea aviador, ni lo permita. ¡Produzca con calidad y pague sueldos de dignidad! Con ello, podrán darles una educación de calidad a sus hijos y evitar la formación de delincuentes. No hay criminal que no salga de una familia.
 
¿Usted encuentra terrible el problema de la drogadicción?

Solución: únicamente atienda bien a sus hijos y ni siquiera tendrá que vigilarlos.
SI USTED CONSIDERA QUE NINGUNA DE LAS COSAS ANTERIORES MEJORARÍA EL PAÍS, ENTONCES USTED ES PARTE DEL PROBLEMA Y NO DE LA SOLUCIÓN. ¡PÍENSELO! Y FORME PARTE DE LA SOLUCIÓN NO DEL PROBLEMA QUE AQUEJA A LA NACIÓN.
LA SOLUCIÓN INICIA CONMIGO Y CONTIGO.
 Y si no participa... ¡NO SE QUEJE!!


Estamos pasando por una etapa de falta de cultura ciudadana y de patriotismo.
Necesitamos cambiar nuestro comportamiento para que podamos vivir en un país donde tengamos el orgullo de decir: YO SOY COSTARRICENSE.
 
Estando quieto, usted no contribuye con nada; por lo tanto, no puede reclamar.

Practique los puntos con los cuales usted concordó e intente practicar también aquellos con los cuales no lo hizo.
Y, si considera oportuno, divulgue este mensaje, (por lo menos entre sus amigos), pues así estará contribuyendo para una Costa Rica mejor.

Necesitamos mejorar nuestro país.
Vamos todos a vivir con ÉTICA y eso tiene que comenzar con cada uno y su familia.

Autor desconocido

16 de octubre de 2011

“Yo soy una vida que quiere vivir en medio de otras vidas que igualmente desean vivir"

“Practico sin vacilación, en medio de las grandes convulsiones del mundo, la filosofía de la fraternidad, un principio ético universal, base del progreso y capaz de armonizar las acciones con el pensamiento del hombre civilizado”

Albert Schweitzer                                       
Premio Novel de la Paz, 1952
                                    

14 de octubre de 2011

Reflexión sobre los "adversarios" en la nueva política y cómo relacionarse con los que la impugnan. XXIII

Reflexión sobre los "adversarios" en la nueva política y cómo relacionarse con los que la impugnan.

Otra pregunta que surge al pensar en un nuevo paradigma de política se refiere a los adversarios. ¿Existen adversarios en la nueva estructura de la acción transformadora? ¿Quiénes serían, o cómo pueden identificarse los adversarios? ¿Qué tipo de relaciones establecer con los adversarios?

...
En la política propia de la civilización moderna, para cada partido y movimiento político los adversarios han estado claramente delimitados. Los adversarios son establecidos como tales adversarios, a menudo incluso como enemigos, por cada sujeto político, por cada partido. Los adversarios son los otros, los distintos, los que piensan de otro modo, los grupos sociales a los que no pertenecemos. Así, en la civilización moderna, la política es lucha y confrontación entre adversarios, y la identificación de los adversarios es una cuestión fundamental y decisiva para cada partido político. Sin adversario pareciera que no hay política, que no existiera una 'causa' por la cual luchar. De hecho, la política moderna tiene muchas características bélicas, lo que se evidencia en que muchos de sus conceptos han sido tomados del lenguaje militar y guerrero. Palabras como militancia, conquista, estrategia y táctica, trinchera, ganar o perder posiciones, estrategia de movimientos y estrategia de posiciones, maniobras y alianzas, avances y retrocesos, correlación de fuerzas, son todas palabras que provienen del lenguaje militar, y que se emplean abundantemente en la política de los partidos.

Cuando se trata de crear una nueva civilización, podemos pensar en algo así como los adversarios, pero la palabra 'adversario' adquiere un sentido completamente diferente al que tiene en la política moderna. En una forma superior de la política los adversarios serían aquellos elementos, características o aspectos de la realidad, que no quisiéramos que sigan presentes en la nueva civilización. Por ejemplo, adversarios serían el hambre, la injusticia, la delincuencia, la pobreza, el individualismo competitivo. Adversarios serían los problemas de la sociedad que queremos superar, transformar, conducir a niveles superiores. La nueva política tiene una dimensión crítica y antagonista respecto a aquellos aspectos de la realidad que no queremos que sigan presentes en la nueva civilización. Pero no pensaremos a las personas, comunidades, organizaciones o grupos distintos al propio, como adversarios que vencer o doblegar.

La relación que en la nueva política correspondería establecer con las personas y grupos que antagonicen con el proyecto de la nueva civilización y con la nueva política, debiera ser ante todo, de conocimiento de sus motivos, y en base a ello, de valoración de sus potencialidades. Es posible, más aún, en realidad es seguro, que esas personas y grupos que nos adversan, expresen ciertas exigencias, ideas y valores que podríamos incorporar, aunque sea en un plano subordinado, en el propio proyecto. Sobre esta base, será posible establecer con esos supuestos 'adversarios', una relación orientada a generar en ellos determinados procesos de desarrollo, de transformación y de perfeccionamiento; procesos que por sí mismos realicen, si bien favorecidos por nuestra comunicación con ellos, y que los lleven a integrarse a la nueva civilización.

Relacionado con esto, recojo un concepto de Antonio Gramsci que me parece muy lúcido. Dice Gramsci que "Encontrar la real identidad bajo la aparente diferenciación y contradicción, y encontrar la sustancial diversidad bajo la aparente identidad, es la más delicada, incomprendida y sin embargo esencial cualidad del crítico de las ideas y del historiador del desarrollo histórico." Pienso que esta cualidad intelectual es aplicable también a la nueva política.

Si hemos definido la nueva política como actividad organizadora del orden social y dinamizadora de las transformaciones, hay que actuar sobre el conjunto de los sujetos que forman la sociedad actualmente existente, para desarrollarlos, dinamizarlos, e integrarlos a todos en la nueva civilización. En una civilización superior como la que estamos concimiebdo no puede haber ni excluidos ni sometidos.

Es por ello que Gramsci plantea que el 'centro de elaboración unitaria' de la nueva cultura, debería llevar un seguimiento de todos los movimientos y centros intelectuales que existen y se forman. De todos, excluyendo apenas a aquellos que tienen un carácter arbitrario y loco; si bien incluso éstos, con el tono que se merecen, deben ser al menos registrados. Agregaba que es preciso ‘dibujar’ una especie de mapa intelectual y moral, o sea identificar a los grandes movimientos de ideas y los grandes centros, llevando cuenta de los impulsos innovadores que se verifican en ellos. Agregaba que no hay que esperar que hayan adquirido toda su fuerza y consistencia para ocuparse de ellos, y tampoco es necesario que estén provistos de las dotes de coherencia y de riqueza intelectual, pues no siempre son los movimientos más coherentes y los intelectualmente más ricos, los que triunfan.

La razón de este 'seguimiento' no es simplemente para tener un conocimiento de la realidad cultural, sino principalmente para organizar la propia actividad de difusión y de universalización del proyecto de la nueva civilización, actuando sobre esos movimientos culturales existentes, criticándolos en lo que requieren superar, y llevándolos a su mejor desarrollo en lo que pueden aportar, buscando siempre su integración en la nueva civilización. En todos los casos, se trata de ampliar el campo de la conciencia posible, entrando en comunicación y diálogo, con lo cual el propio proyecto se enriquece y amplía, hasta acceder progresivamente a la necesaria universalidad.

En ocasiones, la crítica ha de ser dura, incluso despiadada cuando sea necesario para superar la mentira y el engaño, la dominación y la explotación; pero habrá que dejar siempre espacio a la acogida, a la integración, al reconocimiento de aquello de valor que pueda estar representado por quienes nos contradicen y adversan.

Seguiremos reflexionando sobre la 'nueva política' en la próxima presentación.

Luis Razeto Migliaro.

12 de octubre de 2011

Cuánta falta nos hace el respeto

29/08/2011 por Leonardo Boff

La cultura moderna, desde sus albores en el siglo XVI, está asentada sobre una brutal falta de respeto. Primero hacia la naturaleza, tratada como un torturador trata a su víctima con el propósito de arrancarle todos sus secretos (Bacon).

Después, con las poblaciones originarias de América Latina. En su Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias (1562) cuenta Bartolomé de las Casas, como testigo ocular, que los españoles «en sólo 48 años ocuparon una extensión mayor que el ancho y largo de toda Europa y una parte de Asia, robando y usurpando todo con crueldad, injusticia y tiranía, habiendo sido muertas y destruidas veinte millones de almas de un país que habíamos visto lleno de gente y de gente tan humana» (Décima Réplica). Luego esclavizó a millones de africanos, traídos para las Américas, negociados como «piezas» en el mercado y consumidos como carbón en la producción.

Sería larga la letanía de la falta de respeto de nuestra cultura, culminando en los campos de exterminio nazi con la aniquilación de millones de judíos, gitanos y otras personas consideradas inferiores.


Sabemos que una sociedad sólo se construye y da un salto hacia relaciones mínimamente humanas cuando establece el respeto de unos hacia otros. El respeto, como bien lo mostró Winnicott, nace en el seno de la familia, especialmente de la figura del padre, responsible del paso del mundo del yo hacia el mundo de los otros, que surgen como el primer límite a ser respetado. Uno de los criterios de una cultura es el grado de respeto y de autolimitación que sus miembros se imponen y observan. Surge entonces la justa medida, sinónimo de justicia. Si se rompen los límites, aparece el irrespeto y la imposición sobre los demás. Respeto supone reconocer al otro como otro y su valor intrínseco, bien sea persona o cualquier otro ser.

Entre las muchas crisis actuales, la falta generalizada de respeto es seguramente una de las más graves. La falta de respeto campea en todas las instancias de la vida individual, familiar, social e internacional. Por esta razón, el pensador búlgaro-francés Tzvetan Todorov en su reciente libro El miedo a los bárbaros (Galaxia Gutenberg 2008) advierte que si no superamos el miedo y el resentimiento y no asumimos la responsabilidad colectiva y el respeto universal no tendremos cómo proteger nuestro frágil planeta y la vida en la Tierra ya amenazada.


El tema del respeto nos remite a Albert Schweitzer (1875-1965), premio Nobel de la Paz en 1952. Natural de Alsacia, era uno de los más eminentes teólogos de su tiempo. Su libro Historia de las investigaciones sobre la vida de Jesús es un clásico, por mostrar que no se puede escribir científicamente una biografía de Jesús. Los evangelios contienen historia pero no son libros históricos. Son teologías que usan hechos históricos y narrativas con el objetivo de mostrar lo que Jesús significa para la salvación del mundo. Por eso, sabemos poco del Jesús de Nazaret real.

Schweitzer comprendió que el Sermón de la Montaña es histórico y es importante vivirlo. Abandonó la cátedra de teología, dejó de dar conciertos de Bach (era uno de sus mejores intérpretes) y se matriculó en la facultad de medicina. Terminada la carrera, fue a Lambarene en Gabón, en África, para fundar un hospital y servir a enfermos del mal de Hansen. Y allí trabajó, dentro de las mayores limitaciones, todo el resto de su vida.


Confesaba explícitamente: «lo que necesitamos no es enviar allí misioneros que quieran convertir a los africanos, sino personas dispuestas a hacer por los pobres lo que debe ser hecho, si es que el Sermón de la Montaña y las palabras de Jesús tienen un sentido. Lo que realmente importa es volverse un simple ser humano que, en el espíritu de Jesús, have alguna cosa por pequeña que sea».


En medio de sus quehaceres de médico encontró tiempo para escribir. Su principal libro es Respeto ante la vida que él coloca como eje articulador de toda ética. «El bien», dice él, «consiste en respetar, conservar y elevar la vida hasta su máximo valor; el mal, en no respetar, destruir e impedir que la vida se desarrolle». Y concluye: «cuando el ser humano aprenda a respetar hasta al menor ser de la creación, sea animal o vegetal, nadie necesitará enseñarle a amar a su semejante; la gran tragedia de la vida es que muere dentro de un hombre mientras vive».


Qué urgente es oír y vivir este mensaje en los días sombríos que la humanidad está atravesando.

4 de octubre de 2011

¿Cómo iniciar la creación de una nueva civilización? XXII

La propuesta del Movimiento de Convegrencia Nacional, MCN, se encuentra casi que literalmente reflejada en esta presentación del señor Luis Razeto. No estamos pues descubriendo el agua tibia, sino que estamos leyendo de manera adecuada los signos de los tiempos.
www.youtube.com
Sobre cómo en la nueva política se accede a la universalidad a partir de las diferentes ideas y los distintos intereses particulares.

1 de octubre de 2011

Sobre la primacía de la sociedad civil en la nueva política, que no es 'partidista' sino integradora de la diversidad.

 

De Luis Razeto · Última edición el Jueves · 
 
XXI. Sobre la primacía de la sociedad civil en la nueva política, que no es 'partidista' sino integradora de la diversidad.

Nos preguntamos ahora si hay alguna actividad, o alguna dimensión de la vida social, que podamos considerar como central de la nueva estructura de la acción transformadora, y que en consecuencia se constituya como determinante en el proceso de creación de la nueva civilización.

En la civilización moderna ha sido afirmado con fuerza, por parte de la mayoría de los intelectuales y de las organizaciones que han tenido la intención de transformar la sociedad, que el primado corresponde a la política, que sería la actividad central . Es por ello que se ha sostenido que todo cambio societal debe comenzar desde el Estado, que ha de ser primeramente 'conquistado' por los sujetos políticos portadores del proyecto transformador.

De acuerdo a lo que hemos expuesto anteriormente, en la nueva civilización la primacía o centralidad no debiera radicar en la política, sino en la cultura y en el conocimiento, que por su capacidad de fijar objetivos al desarrollo histórico y de dar sentido a la vida humana, tendrán la capacidad de orientar y dirigir – no autoritaria ni burocráticamente - tanto los procesos sociales como los procesos económicos y políticos. La economía y la política se orientarían conforme a los objetivos del desarrollo humano establecidos en el ámbito de la cultura y del saber compartido.

Esto hace de la sociedad civil el lugar preferente para la acción integradora y transformadora, o sea para la nueva política, a diferencia de lo que ocurre en la civilización moderna, en que la política se desenvuelve preferentemente al nivel de la sociedad política y del Estado.

Esta afirmación, sin embargo, debe considerarse como una afirmación provisoria e imprecisa, pues la distinción entre sociedad civil y sociedad política responde a una separación entre dos esferas - la del poder público por un lado, y la de las actividades privadas, asociativas y no-gubernamentales por el otro; la de los dirigentes en lo alto y la de los dirigidos en la base -, una separación que corresponde y que ocurre realmente en la civilización moderna, pero que no debiera reproducirse en una civilización nueva y superior.

Pero la afirmación de la primacía de la sociedad civil tiene sentido en la actualidad, o sea mientras la sociedad civil y la sociedad política se encuentren separadas. Es por eso que, puesto que se parte de la realidad actual para transformarla, la nueva política empieza a construirse desde la sociedad civil existente, y a través de su propio desenvolvimiento y despliegue va configurando la nueva política en el seno de la sociedad civil. Así, construida la nueva política al interior de la sociedad civil, en la futura civilización una vez constituida, la distinción entre sociedad civil y sociedad política ya no será una distinción entre realidades diferentes, sino una distinción meramente gnoseológica. Dicho más concretamente, en la nueva civilización no debiera constituirse una 'clase política' distinta y separada de la sociedad civil.

No se concentra la acción transformadora en el Estado ni en el gobierno, no se acepta ya la primacía de la política, la acción transformadora se desplaza desde la sociedad política hacia la sociedad civil. La razón de tal desplazamiento es que el nuevo sistema de acción transformadora está orientado a superar la civilización de la política, de los partidos y del Estado, a superar la distinción entre dirigentes y dirigidos. Si en cambio definiéramos la acción transformadora en el marco de la sociedad política, nos quedaríamos dentro de la política propia de la civilización moderna y de su orden social en crisis.

Una obvia consecuencia de lo que estamos afirmando, es que en la nueva política no se trata de crear uno o varios nuevos partidos políticos. La entidad 'partido político' es propia de la civilización moderna: su primera figura histórica fue el partido jacobino, y su naturaleza es incompatible con la nueva civilización que deseamos crear.

Hay varias razones de esta incompatibilidad; pero la principal es el hecho que, por definición, un partido político es la organización de un grupo particular, que al agruparse se separa e intenta ponerse por encima de la comunidad con la intención de dirigirla. Provisto de una deteminada ideología o doctrina, y representando los intereses particulares de un sector de la sociedad, el partido se crea con vocación de poder, teniendo explícita o implícitamente la intención de promover esa ideología o doctrina y esos intereses sectoriales, utilizando para ello el control total o parcial del gobierno del Estado. Y como los grupos que aspiran a lo mismo son varios, cada uno aspirando a representar a una parte de la sociedad y promoviendo una ideología o doctrina particular, la sociedad tiende a dividirse políticamente, a 'partirse' precisamente. Por ésta su naturaleza propia, los partidos políticos luchan entre sí, disputándose el favor ciudadano y el poder del Estado; en consecuencia, los partidos políticos generan división y conflicto en la sociedad. Hay partidos que declaran explícitamente este modo de ser, y otros que lo pueden negar; pero así es y así actúa un partido político en la sociedad actual.

Por su propia naturaleza los partidos políticos afirman y actúan la 'centralidad de la política'. La centralidad de la 'sociedad civil' de que hablamos, comporta un modo de organizar la vida social y de realizar la transformación histórica de manera muy distinta. La centralidad de la 'sociedad civil' significa ante todo, que la nueva política se construye 'desde abajo', desde lo que actualmente se encuentra subordinado: desde lo que los partidos suelen llamar la 'base social'. Es superando esa subordinación, que las personas y sus comunidades, organizaciones y redes, despliegan sus propias actividades de ordenamiento y de transformación social. No lo hacen desde poderes concentrados que se hayan elevado por encima de la comunidad y en los cuales no participan. El orden político se configura, en tal sentido, como una comunidad de comunidades, como una organización de organizaciones, como una red de redes.

Procediendo de este modo, la 'sociedad civil' se va constituyendo progresivamente como 'sociedad política'; se va desarrollando una sociedad civil que es activa políticamente; y una sociedad política que no estará ya separada de la sociedad civil, pues es en la misma sociedad civil donde se configura y establece el orden social necesario para el desarrollo, la transformación y el perfeccionamiento de la vida humana.

La nueva política no es 'partidista' sino integradora de la diversidad, y no la expresión de las singularidades de grupos humanos diferenciados según sus convicciones ideológicas y sus intereses corporativos, o de clases o grupos sociales. Pero entonces surgen dos preguntas: ¿Qué hace la nueva política con las distintas ideas y los diferentes puntos de vista de las personas y de los grupos sociales? Y ¿que hace la nueva política con los diferentes intereses particulares, de grupos y de sectores sociales?

Abordaremos estas preguntas en la próxima presentación.

Luis Razeto M.