Que nada permanece intacto en la vida personal, ni en la sociedad humana.
No hay nada más injusto que tratar a los desiguales como iguales pero todas y todos merecen absoluto respeto a su dignidad humana.
Lo que me hace feliz a mí, no necesariamente, tiene el mismo efecto en las demás personas.
No existe una verdad absoluta, por lo menos en lo humano y lo social, sino que existen una gran diversidad de verdades relativas, al sistema conceptual-valorativo de cada persona.
Siempre podemos aprender algo de los demás y de las situaciones que vivimos, aún de aquellas que nos parecen simplemente insoportables, por lo dolorosas que nos resultan.
No es posible conseguir paz social, sin antes lograrla personalmente, a través de un equilibrio individual, emocional e intelectual de quienes integran a un determinado conglomerado social.
Esos elementos son las bases para generar un diálogo virtuoso, inteligente, visionario, tolerante e incluyente del cual surjan verdades convergentes que satisfagan a la inmensa mayoría de las y los integrantes de la Sociedad y así deriven en una convivencia social pacífica y fundamentalmente humana en el amplio significado de este término.
Pretendo lograr conformar un grupo de estudio, divulgación y acción de lo que yo he llamado el Movimiento de Convergencia Nacional, conformado fundamentalmente por demócratas, estudiosos, tolerantes, patriotas y humanistas.
¿Me acompañaría Usted en esa quijotada por ser para muchos una utopía? Pero creo que a quienes no tienen sueños y utopías que perseguir, les falata una motivación para entender su existencia humana
Saludos cordiales
Orlando Castro Quesada