El reto y el compromiso de forjar una Democracia Real implica un gran compromiso y una mayor capacidad de humildad.
Todas las personas, a través de nuestras vidas, hemos dado luchas unas acertadas y otras no tanto pero cuando la intención ha sido leal y transparente, nadie debería sentirse autorizado a pontificar y señalar estas acciones como perversas.
Por sus frutos los conocereis, reza La Biblia, para quienes somos creyentes, como también dice, casa divida no sobrevive.
Que mis palabras no se tomen como defensa de nadie en específico, sino como una llamada de atención a la prudencia y la justicia a la hora de hacer manifestaciones, para así no hacer juicios de valor infundados sobre las verdaderas intenciones de otras personas, que sean sus actos actuales, los que hablen por ellas. No seamos tontos útiles al servicio de intereses que buscan crear confrontación y división entre quienes pueden gestar un verdadero cambio. Aunque en el pasado, se haya diferido en los métodos para lograr una mejor sociedad. Pensar diferente y expresar el pensamiento no debe ser la base para señalar como enemigo a nadie.
La Democracia Real Ya Costa Rica solo se podrá construir y fortalecer con la participación de todas las personas que quieran construir una Patria más justa, más rica, más inclusiva, más solidaria, más respetuosa, más tolerante y fundamentalmente, donde rija una verdadera e integral democracia.
El miedo y la desconfianza, son muy malos consejeros pues hacen ver fantasmas adonde no existen e impiden ver aquellas amenazas reales que están frente a nuestros ojos pues ambos nublan la razón, para dar paso a las emociones y a las pasiones, esas que base de todo fanatismo.
Repito que mis palabras no sean malinterpretadas, con ellas no estoy defendiendo a nadie en particular, sino hacer una muy respetuosa pero a la vez, más vehemente llamada a la serena y objetiva reflexión, esa que es la única que aporta conocimiento y sabiduría, bases de cualquier mejoramiento humano.
Hagamos un esfuerzo para sumar y no restar a la nueva Democracia Real que Costa Rica urge y este noble pueblo merece. Juntos construyamos nuestro futuro personal y nacional.
Todas las personas, a través de nuestras vidas, hemos dado luchas unas acertadas y otras no tanto pero cuando la intención ha sido leal y transparente, nadie debería sentirse autorizado a pontificar y señalar estas acciones como perversas.
Por sus frutos los conocereis, reza La Biblia, para quienes somos creyentes, como también dice, casa divida no sobrevive.
Que mis palabras no se tomen como defensa de nadie en específico, sino como una llamada de atención a la prudencia y la justicia a la hora de hacer manifestaciones, para así no hacer juicios de valor infundados sobre las verdaderas intenciones de otras personas, que sean sus actos actuales, los que hablen por ellas. No seamos tontos útiles al servicio de intereses que buscan crear confrontación y división entre quienes pueden gestar un verdadero cambio. Aunque en el pasado, se haya diferido en los métodos para lograr una mejor sociedad. Pensar diferente y expresar el pensamiento no debe ser la base para señalar como enemigo a nadie.
La Democracia Real Ya Costa Rica solo se podrá construir y fortalecer con la participación de todas las personas que quieran construir una Patria más justa, más rica, más inclusiva, más solidaria, más respetuosa, más tolerante y fundamentalmente, donde rija una verdadera e integral democracia.
El miedo y la desconfianza, son muy malos consejeros pues hacen ver fantasmas adonde no existen e impiden ver aquellas amenazas reales que están frente a nuestros ojos pues ambos nublan la razón, para dar paso a las emociones y a las pasiones, esas que base de todo fanatismo.
Repito que mis palabras no sean malinterpretadas, con ellas no estoy defendiendo a nadie en particular, sino hacer una muy respetuosa pero a la vez, más vehemente llamada a la serena y objetiva reflexión, esa que es la única que aporta conocimiento y sabiduría, bases de cualquier mejoramiento humano.
Hagamos un esfuerzo para sumar y no restar a la nueva Democracia Real que Costa Rica urge y este noble pueblo merece. Juntos construyamos nuestro futuro personal y nacional.